domingo, 9 de febrero de 2014

¡¡Es mío y solo mío!! como enseñar a compartir a tu hijo..

¿Por qué nuestro hijo de dos años no es capaz de compartir sus cosas con los otros niños, y ni siquiera con sus propios padres? ¿Es un niño egoísta? Debemos tener claro que la actitud posesiva es normal en los niños de esta edad. Nuestro hijo todavía no entiende que una cosa le pertenece aunque la preste y la comparta. Tampoco entra en su cabecita que no puede tener todo lo que pide. Nuestro trabajo como padres y educadores consiste en conseguir que interiorice estos valores, teniendo en cuenta que nuestra actuación es un modelo importantísimo para su futuro comportamiento.
“Mío, mío y sólo mío”. Éstas son palabras familiares para los padres que tienen hijos de dos años, e incluso un poco más mayores. En la escuela podemos ver a un niño apropiándose de los juguetes de sus compañeros o al mismo niño reaccionando de manera agresiva si alguien intenta arrebatarle los suyos. No hay por qué intranquilizarse. Esta actitud es comprensible y, de hecho, necesaria en su desarrollo: nuestro hijo está viviendo una etapa de egocentrismo. Durante este período intenta satisfacer sus deseos y enseguida ve en peligro todas sus posesiones, que son las que le proporcionan la diversión y el placer. El niño de esta edad todavía no es consciente de que los otros también tienen juguetes, y de hecho aún le costará un par de años aprenderlo. Debemos entender que necesitará tiempo -durante el cual decidirá qué quiere prestar y qué no–para asimilar los valores del intercambio y la generosidad.
Nosotros podemos regular estas conductas egocéntricas evitando darle todo lo que pida y recompensando las acciones generosas, por ejemplo, cuando comparte un juguete. Además, podemos demostrar qué conducta queremos a través de nuestro ejemplo.
Nuestro papel es básico para su educación, no sólo porque somos quienes premiamos o reprochamos sus acciones sino también porque tenemos la responsabilidad de explicar por qué “quitarle el osito a Marcos no está bien“.
Algunas indicaciones útiles sobre cómo podemos transmitir valores como la generosidad son:
  • Establecer previamente las normas del “juego. Hay que negociar. Por ejemplo, explica a tu hijo que debe prestar sus juguetes a los otros niños, y que eso también debe hacerlo en casa, donde las cosas son de todos y no sólo suyas. Poco a poco irá aprendiendo que los otros también tienen “cosas” (la merienda, un juego nuevo, etc) que le gustaría que compartieran con él.
  • No crear sentimiento de pérdida. Si tu hijo ha decidido compartir su “amada manta” con un amigo suyo, asegúrate de que ésta volverá a sus manos. En caso contrario, puede tener la sensación de que ha perdido su preciado objeto y por tanto le costará volver a prestar sus cosas. Si llega esta situación y al principio tu hijo se muestra rebelde no se lo reproches porque, igual que los adultos, tiene sus derechos y ha de saber defenderlos.
  • Exigirse a sí mismo lo que quiere exigir a los otros. Si quieres enseñarle qué es la generosidad, muéstrale ejemplos. Nosotros le servimos de referente y tenderá a imitarnos. Si te pide algo, actúa como querrías que él lo hiciera.
  • Ponerse de acuerdo con nuestra pareja en todo lo referente a la educación de los hijos. Es muy típica la situación del niño que quiere salir al parque y que sabe perfectamente a cuál de los dos debe acudir para cumplir sus deseos. Esta situación es especialmente cierta en loshijos de padres separados. Hay que tener cuidado e intentar no crear rivalidades ni hacerchantaje emocional.
  • Relación entre comprensión y exigencia. A veces se puede pensar, equivocadamente, que ser poco exigentes con nuestros hijos está asociado con ser más comprensivos. Para una buena educación es tan importante ser comprensivos como tener un nivel de exigencia adecuado a su edad.
  • Importancia de la participación. Crear situaciones de participación y cooperación con los hijos, estimulando un trabajo y unas actitudes que son las que se han de aprender. Promover la construcción en equipo de un puzzle, ya que en el correspondiente intercambio de piezas será muy fácil que aparezcan conductas de “mío, mío, mío“. Los juegos de grupo son muy apropiados para estas edades porque les enseña la importancia de compartir con los demás.
  • Saber resistir ante frustraciones y dificultades. Hay que ser perseverantes. Se trata simplemente de una etapa infantil. La paciencia es básica mientras se producen los cambios.
  • Reforzar las conductas positivas. Decirle por ejemplo: “Has sigo muy generoso, ¡felicidades!” o“Debes sentirte orgulloso de ti mismo por lo que has hecho” cuando nuestro hijo preste un juguete a su hermano o a un amigo, o cuando muestre cualquier conducta de colaboración.
  • Tener claros los valores que queremos inculcar y actuar consecuentemente. Prémialo con la lectura de un cuento cuando comparta sus libros con su hermano pero no ignores esta conducta (al menos mientras estás tratando de que la aprenda) al día siguiente porque estás cansado o tienes un mal día. Cumple con tus promesas. Si le has dicho que le leerás un cuento, mantén tu palabra.
  • No coaccionar afectivamente. Son muy peligrosas frases  como: “Si no prestas el coche a Luis, mamá no te querrá” . Estás reduciendo el valor de la generosidad a una mera transacción emocional. Tu hijo no aprenderá a ser generoso sino todo lo contrario. Compartirá sus cosas para conseguir algo a cambio: tu cariño y atención. Hay que hacerles comprender que las sanciones o límites que reciben por nuestra parte son independientes a nuestro cariño por ellos. Eso es incondicional.
  • Los niños, unos más y otros menos, necesitan atención y mucha paciencia. No podemos emitir juicios precipitados pensando que tenemos un hijo desconsiderado. Dale tiempo y ayúdale a resolver sus dudas.
En resumen, cuando nuestro hijo actúe de forma interesada, cuando pensemos que tiene un comportamiento egoísta, debemos comprender que a esta edad todavía no ha interiorizado valores básicos como la generosidad. Nuestro papel educativo como mediadores es imprescindible para darle a conocer todas las experiencias posibles para que aprenda a su ritmo. Experiencias como nuestras propias conductas (respetar, amar, compartir, prestar) y nuestras actitudes (tener paciencia, ser coherentes, comprensivos…) son las que mostrarán un modelo familiar claro para el niño.
Consejos prácticos relacionados en Es mío, mío y solo mío“. Consejos prácticos
Montse Barceló Moreso
Licenciada en Psicología



Mi hijo se toca..

Alrededor de los 3 o 4 años, la mayoría de niños y niñas descubrirán zonas de su cuerpo que les producen una especial sensación de placer y es por ello que, poco a poco, y con mayor o menor asiduidad, comenzaran a tocarse sus genitales a la búsqueda precisamente de esta sensación placentera, comportamiento ante el cual son muchos los padres y madres que se inquietan y que no saben como actuar: ¿hay que reñirles?, ¿hay que distraerlos?, ¿se debe consentir esta conducta?
Afortunadamente hemos dejado atrás la época en que algunos padres y madres cuando sorprendían a sus hijos pequeños tocándose los genitales les gritaban: “¡No te toques!”, “¡Si te la tocas tanto te la cortaré!”, y otras frases por el estilo que, a menudo, no hacían otra cosa que provocar una sensación de angustia ante la reacción de sus padres por un comportamiento que, tanto los niños como las niñas, no imaginaban que pudiera ser malo, ya que les proporcionaba placer.
Actualmente la mayoría de padres comprenden que ésta no es la conducta a seguir, pero en muchos casos tampoco saben muy bien qué deben hacer en esta situación. Por un lado piensan que es normal que su hijo o hija juegue con su cuerpo y descubra el placer, pero por otro, no saben si este tipo de juegos va a ser perjudicial o debe tener un límite.
Veamos algunos casos extraídos de conversaciones con padres y madres de niños y niñas de esta edad:
  • Vanessa tiene 4 años. Desde hace unos meses se sienta a caballo en el brazo del sofá y se mueve lentamente adelante y atrás. Puede estarse así un buen rato, hasta que se cansa o se aburre y cambia de juego. A sus padres no les inquieta especialmente esta conducta, pero les preocupa que lo haga delante de las visitas o de otros miembros de la familia.
  • Jaime tiene 5 años, cuando cree que nadie le mira suele introducir las manos en los bolsillos de los pantalones y se toca los genitales a veces de forma algo aparatosa. A veces, sin darse cuenta, también lo hace cuando lee un tebeo o mira la televisión.
  • Susana tiene 6 años. Por la mañana, al salir de casa y mientras su padre llama al ascensor, pone las piernas entre los barrotes de la escalera e inicia un ligero movimiento de fricción. Aunque sólo dura unas decenas de segundos hasta que llega el ascensor, a su padre se le hacen interminables.
¿Por qué se tocan?
En general los niños y niñas se tocan por placer, por aburrimiento y también por curiosidad. Niños y niñas exploran su cuerpo y aprenden de las diferentes sensaciones que éste les produce. Ello no debe conducirnos a pensar que niños y niñas se tocan “por vicio” o de una manera perversa, más bien todo lo contrario: la necesidad de conocer y explorar el propio cuerpo es connatural al mismo proceso de crecimiento, y esta exploración se desarrolla en mayor medida cuando la actividad produce una cierta dosis de placer.
De hecho, niños y niñas experimentan placer genital desde su nacimiento. Así, los niños tienen erecciones de la misma manera que a las niñas se les lubrifica la vagina en numerosas ocasiones a lo largo de toda su infancia.
En el caso de los niños se produce además el hecho de que el descubrimiento de la erección no tiene que ver sólo con el placer, sino con la curiosidad de ver como una parte del propio cuerpo cambia de tamaño en determinadas situaciones, lo que facilita todavía más la asimilación a un juego de esta peculiaridad fisiológica.
Por todo ello, el hecho de que los niños y niñas de estas edades se toquen, jueguen e investiguen sobre el sexo o su sexualidad debe ser considerado como absolutamente normal a todos los efectos.
Cosas que debemos saber sobre la sexualidad de los niños y niñas de estas edades:
  • Al igual que otras actividades normales en el mundo del niño, estos juegos pueden ser nocivos sólo cuando son practicados en exceso, es decir, cuando fomentan el aislamiento o provocan irritación en los genitales. El tocarse sólo es patológico cuando vemos que produce angustia en lugar de eliminarla, y si produce angustia, habitualmente es debida en mayor medida a la actitud de los adultos que a cualquier otra causa.
  • No es correcto hablar de masturbación a estas edades, ya que la masturbación en el mundo del adolescente o del adulto tiene una serie de connotaciones que no son aplicables a esta edad.
  • En todo caso podemos hablar de erotismo, de autoerotismo o de los juegos eróticos de los niños y niñas, referencias todas ellas más ajustadas a como los niños y niñas descubren y viven su propio placer.
  • Los niños y niñas de esta edad se encuentran todavía volcados en si mismos, por ello sienten especial curiosidad por su propio cuerpo y por las diferencias entre los genitales de uno y otro sexo.
  • También es el momento en que consolidan la convicción sólida de ser niño o niña.
  • En esta edad, niños y niñas imitan algunas conductas de los adultos, especialmente en cómo un sexo se relaciona con el otro o en cuáles son las tareas domésticas que desarrollan padre y madre.
  • Dicen palabrotas o hacen referencia a temas sexuales como un juego.
  • Hacen las primeras preguntas sobre algunos temas sexuales como puedan ser la diferencia entre sexos o el propio origen.
  • Miran por debajo de la ropa a sus compañeros/as de juegos y a los/as muñecos/as.
En resumen, niños y niñas aprenden y viven su sexualidad como algo normal en la medida en que los adultos también la asumimos con normalidad: no como algo sucio o feo, sino como algo que forma parte del correcto proceso de crecimiento de cualquier individuo y que le va a permitir incorporar progresivamente una serie de actitudes, comportamientos e informaciones que le ayudarán a desarrollarse como un ser sexuado, sano, y con capacidad de disfrutar cuando sea adulto de una vida sexual gratificante.
Pere Font
Psicólogo. Director del Instituto de Estudios de la Sexualidad y la Pareja


Como conseguir un hijo dependiente e irresponsable.

Muchos de nuestros hijos crecen exigiendo, arrogantes e insatisfechos. Llega un momento en su vida (y hablo de niños pequeños de apenas 10 ó 11 años) que no tienen alicientes, ni inquietudes, ni desafíos. Sin darnos cuenta los estamos educando para que sean unos perfectos inútiles. ¡Cuidado con la sobreprotección!
¿Por qué? Porque han llevado una vida cómoda, una vida “burbuja”, irreal y sobreprotegida. No se trata de buscarles experiencias desagradables para que se curtan, pero sí se trata de  permitir  que aprendan del día a día, de las pequeñas dificultades y frustraciones; de favorecer que se fortalezca su carácter y se sientan seguros ante los desafíos normales, sin necesidad de depender de la protección o de la reafirmación de sus padres.
Conseguir un hijo dependiente e irresponsable es muy fácil. De hecho, muchos padres lo consiguen sin proponérselo. Sólo has de cumplir las siguientes pautas:
  • Justifica todos sus actos y echa la culpa a los demás o las circunstancias. Tu hijo siempre es una víctima inocente.
  • Protégele para que no sufra. Evita que se decepcione, que se frustre o se enfade; evítale el dolor de sufrir por los demás; evita que se caiga y así no tendrá que esforzarse en levantarse.
  • Trata de que no le falte nada. No es necesario que pase por las mismas carencias que has pasado tú. ¿Por qué tiene que prescindir de la Wii o del último modelo de ordenador si puedes permitírtelo?.
  • Razónale todo lo que le pides y nunca se te ocurra utilizar tu autoridad. Lo mejor para él es que obedezca porque quiere obedecer y lo cree justo y nunca porque se lo pide su padre/madre.
  • Sé el mejor amigo de tu hijo, así no tendrás que pelearte ni discutir con él; serás popular y te querrá mucho.
  • No le exijas demasiado no sea que se canse y se agobie. Baja tus expectativas para que pueda llegar a ellas sin esfuerzo.
  • Fomenta su autoestima “sea como sea”: disculpa lo que hace mal, alábale y halágale en cualquier circunstancia; así tendrá una alta autoestima, falsa pero alta.
  • Motívale a todas horas, hazle planes, búscale distracciones; organízale tú la vida para que no se aburra y sea muy, muy feliz.
  • Atiende todas sus demandas de ayuda: organiza su armario, prepárale su mochila, busca el libro que ha perdido, créete todo lo que dice cuando trae malas notas.
  • Organiza tu vida en torno a él: tu hijo es lo más importante y vives para que él sea feliz. ¡Sus problemas son los tuyos!.
  • No te enfrentes nunca a tu hijono le digas nunca “no” y así evitarás las luchas de poder. Si no quiere respetar las normas, dialoga con él y trata de convencerlo. Y si no lo consigues, piensa que no son tan importantes.

Si quieres ser amigo de tu hijo, espera a que éste sea adulto y sepa valorar lo que tú has sabido hacer como padre.




domingo, 2 de febrero de 2014

Hermosa historia de bebe prematuro, un milagro.

Al nacer, el equipo médico intentó reanimarlo durante 20 minutos. No lo consiguió. Para despedirse, sus padres lo abrazaron durante dos horas. Milagrosamente, el corazón del recién nacido empezó a latir.

Kate dio a luz a sus mellizos con 27 semanas de gestación. Aunque prematura, Emily nació sana y saludable, pero la cosa se complicó con Jamie. El pequeño pesó 1 kg al nacer y tuvo grandes dificultades para respirar, hasta que, según los médicos, dejó de hacerlo. Los doctores intentaron reanimarlo durante 20 minutos. No lo consiguieron. El médico se acercó a Kate y le dijo: “Hemos perdido a Jamie, lo siento”, y le entregó al bebé envuelto en una manta para que pudiera despedirse de él. Kate se quitó la bata para sentir su piel contra el cuerpo de su pequeño y lo abrazó con fuerza. El papá también quiso abrazar a su hijo y los tres se fundieron en un abrazo que duró dos horas. 

Casi instintivamente, Kate y David empezaron a hablar a su bebé. Le dijeron el nombre que habían escogido para él, le explicaron que tenía una hermanita y le contaron cosas que hubiesen querido compartir con él. Le dijeron que no querían que se fuera, que lo amaban. El bebésuspiró. Los médicos dijeron que sólo se trataba de un acto reflejo.

Durante dos horas, estuvieron abrazando y hablando a su bebé, hasta que Kate notó que se movió: “Sentí que se movía como si estuviese asustado. Entonces, empezó a jadear más regularmente. Pensé: ¡Oh, Dios mío! ¿Qué está pasando? Poco tiempo después, abrió los ojos. Fue un milagro”.


El matrimonio Ogg es muy creyente; aun así, no daban crédito a lo que estaban viviendo. “Todavía está vivo”, se animó a decir Kate, y, de inmediato,  el bebé cogió su dedo, abrió los ojos y movió la cabeza.

La madre insistió diciéndole al médico que su hijo estaba respirando, pero los especialistas repetían que sólo se trataba de actos reflejos, que era imposible que siguiera vivo. Kate optó por poner un poco de calostro sobre los labios de su pequeño. A partir de ese momento, Jamie empezó a respirar regularmente. “El médico se colocó un estetoscopio, escuchó los latidos de Jamie y, moviendo rotundamente la cabeza, repitió: ¡No lo puedo creer!”.

¿Existe una explicación médica para lo sucedido? Algunos especialistas coinciden en aclarar que no es un milagro. Apuntan que es una situación que puede darse en los bebés prematuros de 23 a 27 semanas,  ya que, en algunos casos, el latido del corazón es tan débil que el estetoscopio no logra captarlo. De hecho, en las maternidades, antes de dar por muerto a un bebé prematuro, se espera un tiempo prudencial. Además, el hecho de que la mamá lo abrazara sobre su pecho desnudo hizo que el bebé conservara su temperatura y no se enfriara. Si el bebé hubiese sido trasladado a la morgue, no hubiese sobrevivido.

sábado, 1 de febrero de 2014

Amor de "Madre"
Aquí les dejo una hermosa historia de amor entre madre e hija..


Hola amigos:
La pequeña historia que les voy a contar es real y quiero compartirla con ustedes.

Hace algunas semanas conocí en una reunión familiar a una chica (30 años aprox) que tiene una linda familia, un buen esposo y una preciosa bebe de casi 1 año.

Pues consiguió tener a su hija gracias a la ayuda incondicional de su madre, por eso digo "amor de madre". Esta chica no podía quedar embaraza porque además de tener problemas de infertilidad (lo cual hubiera superado con tratamientos) tenía un problema de riñones y pues no podía mantener un embarazo, era muy riesgoso para su salud. Pues entonces ¿¿qué creen?? utilizaron los ovulos de ella y los espermatozoides de su esposo y le tranfirieron a su madre (abuela) el embrión.... el resultado: una bebe hermosa y saludable Además debo recalcar que la abuela tenía como 50 años encima(con todo y menopausia) y sin embargo gracias a los avances de la medicina todo salió perfecto; es más al cabo de unas horas conocí a la "abuela ejemplar" y la verdad que la vi muy guapa... es más su hija decía "mi mami se rejuveneció gracias a su nieta" y la abuela decía "y ahora viene lo mejor, pues la bebe está dando sus primeros pasos y la que va tras ella es la abuela rejuvenecida".

Fue una experiencia muy linda conocer a esas mujeres... fue muy emocionante, me hubiera gustado compartir con ellas mis experiencias pero estaba en un ambiente que casi nadie sabía de nuestros problemas y tuve que callar.

Bueno que nos sirva de enseñanza que todo es posible y que algún dia lo lograremos (esperemos que más temprano que tarde).

Un cariñoso saludo a todos!


quintillizos

Mujer da a luz a 5 bebes “sin complicación”

En República Checa una mujer de 23 años dio a luz a quintillizos, cuatro varones y una niña, los pequeños se encuentran con buen estado de salud y los doctores no salen del asombro porque fueron concebidos naturalmente.

martes, 28 de enero de 2014

Historia de 2 bebes en el vientre.


En el vientre de una mujer embarazada estaban dos criaturas conversando cuando una le preguntó a la otra: 

- ¿Crees en la vida después del nacimiento?

La respuesta fue inmediata:

- Claro que sí. Algo tiene que haber después del nacimiento. Tal vez estemos aquí principalmente porque precisamos prepararnos para lo que seremos mas tarde.

- Bobadas, no hay vida después del nacimiento! ¿Cómo sería esa vida?

- Yo no sé exactamente, pero ciertamente habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestros propios pies y comamos con la boca.

- Eso es un absurdo! Caminar es imposible. ¿Y comer con la boca? Es totalmente ridículo! El cordón umbilical es lo que nos alimenta. Yo solamente digo una cosa: la vida después del nacimiento es una hipótesis definitivamente excluida – el cordón umbilical es muy corto.

- En verdad, creo que ciertamente habrá algo. Tal vez sea apenas un poco diferente de lo que estamos habituados a tener aquí.

- Pero nadie vino de allá, nadie volvió después del nacimiento. El parto apenas encierra la vida. Vida que, a final de cuentas, es nada más que una angustia prolongada en esta absoluta oscuridad.

- Bueno, yo no sé exactamente cómo será después del nacimiento, pero, con certeza, veremos a mamá y ella cuidará de nosotros.

-¿Mamá? ¿Tú crees en la mamá? ¿Y dónde supuestamente ella estaría?

- ¿Dónde? En todo alrededor nuestro! En ella y a través de ella vivimos. Sin ella todo eso no existiría.

- Yo no creo! Yo nunca vi ninguna mamá, lo que comprueba que mamá no existe.

- Bueno, pero, a veces, cuando estamos en silencio, puedes oírla cantando, o sientes cómo ella acaricia nuestro mundo. ¿Sabes que? Pienso, entonces, que la vida real solo nos espera y que, ahora, apenas estamos preparándonos para ella...